Luego de 27 años de vida institucional, el IDL es una institución de la sociedad civil, debidamente constituida e inscrita según la legislación peruana y reconocida nacional e internacionalmente, que tiene como fin la promoción y defensa de los derechos
Seguimos siendo una organización de derechos humanos –ese es nuestro origen- y, a la vez, somos una institución que hace el seguimiento de determinadas políticas públicas que consideramos fundamentales para el éxito y sostenibilidad de la democracia en el Perú, desde la perspectiva no sólo de derechos humanos, sino también de género, inclusión social, interculturalidad, transparencia en la gestión pública, gobernabilidad y buen gobierno. Así, democracia y derechos humanos son dos ejes indisolubles en nuestro trabajo.
Uno de los pilares del prestigio institucional del IDL es su total independencia frente a gobiernos, autoridades y funcionarios públicos, partidos políticos, iglesias, sindicatos, empresarios, medios de comunicación, etc. Independencia difícil de mantener ante autoridades e instituciones poco acostumbradas a la fiscalización ciudadana y ante partidos políticos o grupos de poder económico poco acostumbrados a que organizaciones de sociedad civil expresen diferentes demandas o perspectivas ciudadanas. Por tanto, a la par que gozamos de reconocimiento, también somos objeto permanentemente de ataques y presiones de diversos sectores sociales y políticos que se sienten afectados por nuestra labor.
Asimismo, somos una institución con equipos de trabajo interdisciplinarios (abogados, comunicadores, sociólogos, psicólogos, etc.) que sin duda enriquecen nuestra labor y potencian nuestra incidencia. Cada tema lo desarrollamos en diversos niveles de trabajo: formulamos diagnósticos y propuestas, hacemos trabajo de campo, desplegamos acciones de incidencia pública y cabildeo con diversas autoridades, hacemos acciones de difusión y sensibilización y realizamos investigaciones y estudios bajo la perspectiva académica de la “investigación para la acción”.




